En el Programa de Capellanía de Upaya, exploramos qué es y qué no es respeto. Para sentir respeto, tenemos que estar arraigados en la integridad, la comprensión y el conocimiento de uno mismo. Respetar a los demás significa comunicarnos con honestidad y de forma constructiva, cumplir nuestras promesas, defender la dignidad y honrar las elecciones y los límites.
El respeto hacia los demás es un reflejo del respeto hacia nosotros mismos, así como del respeto hacia los principios éticos que dan forma a las sociedades sanas.
Respetar no es reprimir una opinión constructiva para evitar el conflicto, ni tolerar los comportamientos de quienes violan la integridad.
El respeto y la integridad están entrelazados, y a menudo el respeto necesita que proclamemos la verdad ante el poder, que seamos claros sobre lo que percibimos que esta causando un daño y que exijamos que se le ponga fin.
El respeto es también un ingrediente crítico en todo tipo de relaciones: si se daña el respeto y no se restaura, las asociaciones están en peligro. Además, necesitamos cultivar una consideración profunda por el bienestar de los demás y confiar en el prójimo lo suficiente para ser capaces de hablar con respeto de cualquier situación de abuso .
Por lo tanto se trata de crear una cultura tanto de integridad como de respeto.

